¿Amor o apego?
No todo lo que sientes fuerte es amor. A veces es apego, miedo a soltar o necesidad de llenar un vacío. Diferenciarlo es un acto de amor propio.
Hace poco, en una conversación con amigos, alguien me preguntó:
— “¿Cómo sé si lo que siento es amor… o solo miedo a quedarme solo?”
Y me quedé pensando.
Porque muchas veces en mi vida lo que yo llamaba “amor” era, en realidad, apego:
Querer que alguien no se fuera aunque ya no había conexión.
Aferrarme a una versión de la relación que ya no existía.
Confundir intensidad con profundidad.
Con los años entendí algo clave:
El amor libera. El apego encadena.
Hoy, en este correo, quiero compartirte 3 ideas sobre cómo distinguir entre amor real y apego emocional.
Estas tres ideas no son para que juzgues tus relaciones.
Son para que puedas amar con más libertad y menos miedo.
El amor sana. El apego ata.
1. El amor busca tu bien y el del otro. El apego busca solo tu seguridad
El amor auténtico te impulsa a crecer, incluso si eso significa dar espacio.
El apego te impulsa a retener, incluso si eso lastima a ambos.
Como decía Erich Fromm en El arte de amar: “El amor es la unión con preservación de la integridad propia.”
El apego, en cambio, borra tu integridad por miedo a perder.
2. El amor florece con libertad. El apego se alimenta de control
Cuando amas, respetas los tiempos, los cambios y la autonomía del otro.
Cuando te apegas, sientes ansiedad si no controlas cada respuesta o cada presencia.
Estudios en psicología del apego muestran que quienes viven relaciones más seguras no necesitan control excesivo, porque confían en el vínculo.
El control no es amor.
Es miedo disfrazado.
3. El amor se construye desde la plenitud. El apego nace de la carencia
Si amas desde un lugar de vacío, buscas que el otro lo llene.
Eso no es amor, es dependencia.
El amor sano nace de reconocer que ya eres alguien completo, y desde ahí eliges compartir tu vida.
“No necesito que me completes. Elijo que me acompañes.”
Esa es la diferencia.
Recomendación práctica
Ejercicio: Preguntas de honestidad amorosa
La próxima vez que dudes si lo tuyo es amor o apego, pregúntate:
¿Estoy aquí porque quiero, o porque temo estar solo?
¿Me alegra la libertad del otro, o me amenaza?
¿Me expande esta relación, o me reduce?
Responde sin filtros.
Las respuestas no siempre son cómodas, pero casi siempre son claras.
“El amor no te encierra. Te expande. Lo demás es apego disfrazado.”
– Rorro Echávez
No todo lo que te ata viene del amor.
A veces viene del miedo.
Y tu libertad comienza cuando aprendes a diferenciarlos.
Comparte este correo con alguien que confunde intensidad con amor.
O respóndeme:
¿En qué relación descubriste que estabas más apegado que amando?
Ánimo,
Rorro

